Ese día fue el mas especial de los muchos mejores dias de mi vida, y es que cada dia de los que estoy contigo son uno por uno el mejor día de mi vida. La luz escalaba el cielo para lograr salir completamente, el seductor amanecer parecía querer decir me algo, desperté con ese irrepetible escenario que incitaba a que éste fuese un día más "disfrutable". Generalmente siempre logro encontrar una sonrisa aun en los casos difíciles, pero los dias anteriores a este habían sido particularmente fríos y deprimentes. El agua se sentía bien en la cara mientras una sensación de aparente felicidad que casi no notaba recorría toda mi esencia. Al caminar atravesando la fría pero hermosa mañana me sentía "bien", era uno de eso dias que no aparecen muy frecuentemente donde ves la flor de ese árbol que no viste ayer, ni antier, y tampoco ninguno de los casi tres meses que llevas pasando diario por ese mismo lugar...En cuanto comenzó la rutina todo transcurrió aparentemente normal, aunque con un dejo de alegría en cada instante, era ese algo que invade gratamente tu ser y te oprime el pecho impidiendote por momentos respirar debido a la intensidad de la emoción. De repente la tarde ya habia caído, el tiempo había pasado mas rapido de lo normal, y se acercaba el momento de verte.Fue toda una odisea, recuerdo que fue una hora y media mas tarde de lo acordado, después de un momento resultó cómico; hacía algo de aire pero la tarde no era en sí fría, era agradable; como todo en ese día...En realidad era poco lo que te conocía, pero ese poco me inmutaba era atractivo, era inevitable interesarme por más, y así fue aunque hoy sepa que te conozco desde siempre, la fila de las palomitas fue una experiencia nueva, jajaja... y la sala estaba casi vacía a pesar de que llegamos algo tarde, fue un buen filme era acordada la opinión,era casi ficticio para mi que dos horas antes fueras casi un completo extraño.Cuando pensé que el día había terminado, (y en realidad no sabía que tenía o que quería hacer) en ese momento preciso... comenzó, y entonces entendí la particular sensación que me había acompañado todo ese día.Compartimos un asiento en viaje corto, y mientras me abrazabas despreocupado yo pensaba y cada vez me convencía mas de que después de ese día mi vida no sería nunca la misma...Era como si nuestro destino estuviese, ya, esperando por nosotros; y entramos, reimos mucho y me "recordaste" cosas de ti que casi había olvidado con el paso de las vidas; entonces sucedió y todo se tornó a nuestro favor...Fue mágico, como todo contigo...Hoy puedo decir que te amo,no se desde cuando y no me interesa saber, por que lo que si se y estoy segura,es hasta cuando y amor... la eternidad; no me alcanza.
De ésos sentimientos que cuesta compartir, interpretar, del sentido del humor de la vida, de las jugarretas del destino, de las curiosidades, las causalidades, los amores y los amoríos, las experiencias y aprendizajes...
Imperfecta por naturaleza
y víctima del síndrome de la reflexión,
me debato entre la vida del alma ó la muerte del yo.
La sociedad nos empuja a la autodestrucción.
Nos abastece de estereotipos,
de modelos a seguir,
de pautas,
de ejemplos con los que anular nuestra inspiración
y paliar nuestra sed de reflexión.
Marionetas de un mundo neutro,
donde no hay lugar para los sentimientos,
donde la razón se impone al corazón
y al tránsito de lo que ya no es nuestro.
Almas contrariadas,
ancladas en el tiempo al mástil del silencio,
buscando su lugar en este infierno
del que fueron desterradas para no seguir viviendo.
El cuerpo vive pero la mente estalla.
Empieza la batalla.
Yo elijo vivir, porque morir, me mata.
Si tu elijes morir, entonces,
la vida no vale nada.
y víctima del síndrome de la reflexión,
me debato entre la vida del alma ó la muerte del yo.
La sociedad nos empuja a la autodestrucción.
Nos abastece de estereotipos,
de modelos a seguir,
de pautas,
de ejemplos con los que anular nuestra inspiración
y paliar nuestra sed de reflexión.
Marionetas de un mundo neutro,
donde no hay lugar para los sentimientos,
donde la razón se impone al corazón
y al tránsito de lo que ya no es nuestro.
Almas contrariadas,
ancladas en el tiempo al mástil del silencio,
buscando su lugar en este infierno
del que fueron desterradas para no seguir viviendo.
El cuerpo vive pero la mente estalla.
Empieza la batalla.
Yo elijo vivir, porque morir, me mata.
Si tu elijes morir, entonces,
la vida no vale nada.
El atardecer hablaba quedo,
a mi oido, preguntando cosas
que hasta hace un rato sonaban intrigosas.
Una gota de lluvia resvalaba por mi dedo
mientras el místico tono naranja del cielo
envolvia mis pensamientos.
Preguntaba cosas que no podía esponder
y algo dentro no quería ceder.
La brisa era delicada, agradable,
los colores jugaban divertidos entre las nubes
yo solo miraba, aquello era descrito como admirable
a placer de desconocidas voces.
El inaudible grito me distrajo,
aquella resiente compañia
que hasta hace poco era desconocida
trataba de hacerme gajos
ultimamente ya no lograba sorprenderme.
El atardecer seguía susurrando
aunque ya no era tan claro
para entender tuve que esforzarme
ignoré el grito, y me concentré en las gotas
marcaban un compás que tenía ritmo
mi cabello empezaba a enfriarse,
luego mi cara, las manos, los pies por último.
La sensación se tornó inexplicable,
poseía ese algo que hace de los momentos algo inigualable.
Un nuevo grito ensordecía el silencio,
hace tanto que los ignoraba
creo que último hablaba de melancolía,
ninguno de dolor,
narraban una historia fantástica
que por supuesto carecía un poco de lógica,
pero éste, este hablaba de amor,
la decición de no escuchar argmentaba
que hasta ahora solo narraban una escasa parte
de aquella historia épica que aún resitaba
aquella, la más feliz de todas las batallas
la más placentera de todas las novelas de amor
ese grito envolvía en él felicidad eufórica,
hablaba de ti...
La lluvia, el cielo, la brisa, el sol; tú
y esque ese momento en que me besaste y te besé
llovió dento de mi.
Te extraño...
Entonces lo escuché,
más claro y fuerte que siempre,
ahora todos gritaban,
el unisono de aquellos susurros
que se hacían silenciosamente ensordecedores...
Te amo, si, eso ya lo sabía,
solo que hoy,
me escuché decirmelo.
a mi oido, preguntando cosas
que hasta hace un rato sonaban intrigosas.
Una gota de lluvia resvalaba por mi dedo
mientras el místico tono naranja del cielo
envolvia mis pensamientos.
Preguntaba cosas que no podía esponder
y algo dentro no quería ceder.
La brisa era delicada, agradable,
los colores jugaban divertidos entre las nubes
yo solo miraba, aquello era descrito como admirable
a placer de desconocidas voces.
El inaudible grito me distrajo,
aquella resiente compañia
que hasta hace poco era desconocida
trataba de hacerme gajos
ultimamente ya no lograba sorprenderme.
El atardecer seguía susurrando
aunque ya no era tan claro
para entender tuve que esforzarme
ignoré el grito, y me concentré en las gotas
marcaban un compás que tenía ritmo
mi cabello empezaba a enfriarse,
luego mi cara, las manos, los pies por último.
La sensación se tornó inexplicable,
poseía ese algo que hace de los momentos algo inigualable.
Un nuevo grito ensordecía el silencio,
hace tanto que los ignoraba
creo que último hablaba de melancolía,
ninguno de dolor,
narraban una historia fantástica
que por supuesto carecía un poco de lógica,
pero éste, este hablaba de amor,
la decición de no escuchar argmentaba
que hasta ahora solo narraban una escasa parte
de aquella historia épica que aún resitaba
aquella, la más feliz de todas las batallas
la más placentera de todas las novelas de amor
ese grito envolvía en él felicidad eufórica,
hablaba de ti...
La lluvia, el cielo, la brisa, el sol; tú
y esque ese momento en que me besaste y te besé
llovió dento de mi.
Te extraño...
Entonces lo escuché,
más claro y fuerte que siempre,
ahora todos gritaban,
el unisono de aquellos susurros
que se hacían silenciosamente ensordecedores...
Te amo, si, eso ya lo sabía,
solo que hoy,
me escuché decirmelo.
"Mientras el mundo giraa una velocidad de vértigo,
yo me bajo en la estación del SOL,
donde no existe el tiempo.
Aislada de la realidad,
en mi mundo inventado,
donde guareceme de la racionalidad
de este mundo tan concreto
y redireccionadomiro la vida pasar,
como un tren con rumbo fijo y desbocado"
"Hoy busco entre mis recuerdos, los rostros de quienes poco a poco se abrieron un hueco en mis sueños, en mi vida, en mis sentimientos."
Siempre lo dije, me declaro sentimentalmete inmortal, por eso hoy, te agradesco por que cada día riegas con tu sonrisa las flores que plantaste en mi corazón, por que con la magia de tus miradas alimentas de luz y amor, por que con tus sabias y dulces palabras acaricias mi alma, con la suavidad de un algodón.
Soy una coleccionista de la vida, de recuerdos, de sonrisas, de momentos, de fantasías, de miradas, de ti...
yo me bajo en la estación del SOL,
donde no existe el tiempo.
Aislada de la realidad,
en mi mundo inventado,
donde guareceme de la racionalidad
de este mundo tan concreto
y redireccionadomiro la vida pasar,
como un tren con rumbo fijo y desbocado"
"Hoy busco entre mis recuerdos, los rostros de quienes poco a poco se abrieron un hueco en mis sueños, en mi vida, en mis sentimientos."
Siempre lo dije, me declaro sentimentalmete inmortal, por eso hoy, te agradesco por que cada día riegas con tu sonrisa las flores que plantaste en mi corazón, por que con la magia de tus miradas alimentas de luz y amor, por que con tus sabias y dulces palabras acaricias mi alma, con la suavidad de un algodón.
Soy una coleccionista de la vida, de recuerdos, de sonrisas, de momentos, de fantasías, de miradas, de ti...
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